Propuesta de Trump pondría en riesgo los parques nacionales en Georgia
El gobierno del presidente Donald Trump ha argumentado que actualizar el sistema de parques nacionales es esencial para ofrecer mejores condiciones a los visitantes y preservar estos espacios en el tiempo. Con ese objetivo, el 3 de julio de 2025, el mandatario firmó una orden ejecutiva que instruye al Departamento del Interior a aumentar las tarifas de entrada exclusivamente para turistas extranjeros y a otorgar prioridad a ciudadanos estadounidenses en los sistemas de reservas y permisos. “Me parece una medida confusa y al parecer se refiere solo a ciudadanos estadounidenses, ¿dónde quedan los residentes legales?”, reflexiona Andrés Castro, un joven estudiante de secundaria nacido en los Estados Unidos, de ascendencia latina.
La Casa Blanca defiende el plan como una inversión en conservación
Según la Casa Blanca, esta estrategia busca generar cientos de millones de dólares en ingresos adicionales que se destinarían a proyectos de conservación, mejoras de infraestructura y reducción del déficit de mantenimiento acumulado. En palabras del comunicado oficial, se trata de “poner a los estadounidenses en primer lugar” y corregir lo que consideran una situación injusta: que los contribuyentes nacionales paguen lo mismo que los visitantes extranjeros, quienes no financian estas áreas públicas con sus impuestos.
Críticas por parte de ambientalistas y expertos
Sin embargo, sectores ambientalistas ven con escepticismo el enfoque de la Casa Blanca. Dan Ritzman, director de conservación del Sierra Club, fue contundente al calificar la iniciativa como un intento superficial de encubrir un historial ambiental negativo: “Make America Beautiful Again es la hoja de parra más pequeña sobre la administración más antiambiental de toda nuestra historia”.
El nuevo eslogan de Trump, inspirado en su lema de campaña, es percibido por críticos como una fachada que no corrige el daño causado por recortes anteriores en protección ambiental, personal y financiamiento para parques.
Trump propone delegar el manejo de parques a los estados
Además de estas medidas, la administración también ha planteado la posibilidad de transferir la administración de ciertos parques nacionales a los gobiernos estatales, especialmente aquellos considerados de menor escala o con baja afluencia. La justificación, según funcionarios federales, es que los estados podrían gestionar estos espacios de forma más eficiente y con mayor cercanía a las comunidades locales.
Sin embargo, críticos advierten que esta delegación implicaría trasladar responsabilidades sin garantizar el financiamiento necesario. “Reasignar unidades de parques nacionales al control estatal no ayudará a nuestros estados. Les hará daño. No aumentará su acceso a los parques nacionales. Lo restringirá”, afirmó el senador Martin Heinrich, el demócrata de mayor rango en el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado.
El caso de Georgia: turismo en riesgo
Un nuevo informe de la organización Climate Power advierte que esta política, en conjunto con otras iniciativas impulsadas por la administración, podría tener consecuencias negativas para estados como Georgia. El documento, titulado The High Cost of a Park Giveaway: What It Means for Georgia (El alto costo de regalar los parques: lo que significa para Georgia), sostiene que la transferencia de parques al control estatal pondría en riesgo empleos, ingresos por turismo y el acceso público a estas áreas protegidas.
Déficit de personal y contradicciones
Además, expertos en políticas públicas vinculadas al sistema de parques nacionales advierten que, sin el personal necesario, los objetivos de la orden ejecutiva difícilmente se podrán cumplir. Kristen Brengel, vicepresidenta senior de asuntos gubernamentales de la National Parks Conservation Association, advirtió: “Exigimos que la administración excluya al Servicio de Parques Nacionales del congelamiento de contrataciones y que restituya los cargos eliminados, o esta orden ejecutiva no servirá de nada”.
Climate Power señala que durante los primeros meses de 2025 se eliminaron numerosos puestos clave, incluidos brigadistas forestales y personal estacional que históricamente han sido esenciales para la seguridad, mantenimiento y conservación de los parques.
Para muchos, resulta contradictorio impulsar una iniciativa de mejora sin antes restaurar las capacidades básicas del sistema.
Georgia perdería millones en ingresos y empleos
En 2023, los parques nacionales de Georgia recibieron 6.8 millones de visitantes, quienes gastaron aproximadamente $404 millones. Esa actividad sustentó 5,740 empleos y generó $203 millones en ingresos laborales, con un impacto total de $605 millones en la economía estatal.
El informe también advierte que Georgia heredaría una deuda de mantenimiento de $134 millones —incluidos $47 millones solo en el área recreativa nacional del río Chattahoochee— sin acceso a fondos federales como los proporcionados por la Great American Outdoors Act. Además, se estima que el estado tendría que contratar a 143 nuevos empleados para igualar el nivel de personal actual del Servicio Nacional de Parques.
Impacto en el acceso y las comunidades vulnerables
Según Climate Power, Georgia tendría que financiar los parques con recursos propios o mediante el aumento de tarifas. Eso significaría subir los precios de entrada, redirigir fondos estatales o incluso cerrar parques. Estas opciones podrían afectar de manera desproporcionada a familias de bajos ingresos y comunidades rurales que dependen del acceso a espacios públicos.“Uno de los pasatiempos de mi familia es visitar los parques nacionales e invitar a amigos que nos visitan desde otras partes del mundo. Ahora el acceso será más limitado”, agregó Andrés Castro.
El futuro de los parques en manos de decisiones políticas
La discusión sobre quién debe administrar y financiar los parques nacionales sigue abierta, con fuertes implicaciones para el acceso equitativo, la conservación y las comunidades que dependen de estos espacios.
